12.13.2011

Oda a una reina de belleza.

Y que sea tubérculo no importa, que sea bonita y de nuestro país, que nos represente como lo que realmente somos: una isla de prominente belleza, de trópico incesante y conquistador. Le dirán bien hecho y por tu nacionalidad te amaremos, te pondremos en gloria; porque eso hacemos: dar luz a un nacionalismo burdo
e inexistente para admirar lo irrelevante, porque eres nuestra reina, porque así lo quiso dios.

Todo está bien porque lo importante es comer y que sea un yautía o un ñame con cebolla es lo de menos, nos conformamos y le buscamos lo positivo aunque nos haga quedar en ridículo.



1 Comentarios:

Martin Minaya dijo...

Que bella eres y que buena estás, lástima que sin hacer el ridículo de ningún tema importante puedas hablar.